Ahorros

Las personas pobres han demostrado que quieren y necesitan cuentas de ahorro y depósito, y que los que tienen acceso pueden utilizarlas correctamente. Sin embargo, administrar muchas cuentas de ahorro pequeñas es costoso para las instituciones financieras, y solo una proporción cercana a la mitad de los hogares del mundo tiene una cuenta de ahorro formal. En lugar de usar servicios establecidos, las personas a menudo guardan sus ahorros en el hogar, los deja al cuidado de amigos o familiares, invierte en ganado o bienes, o se une a un grupo de ahorro. Los mecanismos de ahorro informales son importantes en la vida de muchas personas, aunque esos métodos pueden ser más riesgosos que las cuentas formales.

La tecnología, a través del uso de pagos móviles, cajeros automáticos y redes de agentes, está ayudando a reducir el costo de recaudar y administrar cuentas de depósitos pequeñas. Los bancos no tienen la obligación de trabajar directamente con esas cuentas pequeñas, lo que hace que sean más eficaces en función de los costos, tanto para el cliente como para el proveedor.

Además de una mejora en el servicio basada en la oferta de nuevos mecanismos, se necesita más investigación para desarrollar y comercializar productos y servicios mejor diseñados. Las personas quieren ahorrar para la educación de los niños, mejorar sus comunidades, afrontar muertes y desastres y reducir su vulnerabilidad a crisis imprevisibles. Los proveedores de los servicios deben entender mejor por qué y cómo ahorran las personas, y luego desarrollar productos ajustados a las necesidades de los potenciales clientes.

Mano de hombre mostrando sus ahorros del día. Por Fernando Decillis, Concurso de  Fotografía CGAP 2007.